viernes 27 de enero de 2012

Los culpables de todo son los bancos.

Artículo publicado en el semanario El Raspeig, en su publicación del 27/01/2012 Nº 517
Viendo el momento que nos está tacando vivir, solo puedo decir que este momento es uno de esos que alguien tendría que haber vaticinado.
Si recordamos la etapa final de la era del “grifo abierto”, lo primero que nos vendrá a la cabeza son unas sucursales bancarias que regalaban dinero, y con esto quiero decir, que cuando ibas a pedir un préstamo hipotecario, ellos no se preocupaban de que, siendo de una cuota de 900 € y tu ganase 1.000 €, pudieses pagarlo, si no que su única preocupación era el que salieses de la sucursal con su producto bajo el brazo, y con producto me refiero a una préstamo hipotecario de una vivienda muy superior a tus posibilidades y que seguramente habrían ampliado para ofrecerte una renovación de coche, o de mobiliario para la nueva casa.
Los bancos aprovecharon una etapa de bienestar para hacer negocio, un negocio que por otro lado les ha salido redondo, ya que ellos dieron dinero a diestro y siniestro, vendieron la posibilidad de adquirir mas incluso del que se necesitaba, e incitaron a muchos, con sus escasos requisitos, a embarcarse en proyectos que de seguro no iban a poder cumplir.
Es cierto que ellos no son más que una empresa que se dedica a “vender” dinero y productos financieros, pero como tal debería ser tratada, ya que si estos negocios de préstamos no fueron acertados y se vieron con miles de impagos, no tendrían que haber sido rescatados por el Estado, como empresa de “venta” que son. Ya que son ellos los que hicieron un mal negocio, dando dinero a quien no podía pagarlo y que si hubiesen extremado sus exigencias se habrían evitado muchos de los casos de impagos que les  llevo a verse con cientos de pisos embargados y sin vender.
Pero no termina ahí el problema, los bancos, que como decía, dieron dinero sin preocuparse a quien, luego embargaron bienes, también sin preocuparse a quién y después tuvieron que ser rescatados por el Estado ya que se vieron con más inmuebles que dinero en sus arcas.
Estos “pobres bancos”, encima se ven beneficiados por la ley de embargo, ya que al embargar las viviendas para las que ellos habían emitidos los prestamos desorbitados, siempre según sus tasaciones, no quedan cancelados, ya que el banco realiza una nueva tasación de la vivienda a embargar, y el resultado de esta nueva tasación es el nuevo valor de la vivienda, y claro está, como negocio redondo que es, no es ni mucho menos el valor de la vivienda que ellos, hace apenas unos años, decían que era. Dando esta operación como resultado  unos “clientes” que se ven sin casa y con una deuda con el banco de, en algunos casos, la mitad del dinero prestado.  
Así que, ya para terminar, bien puedo decir que “muy listos soy vosotros” señores bancos, ya que sois vosotros quienes sacasteis provecho de la anterior etapa y lo estáis haciendo de esta, ya que vendisteis vuestro producto, el dinero, muy caro, os lo prestaron, con los rescates del Estado, muy barato (al 1% creo), os habéis hecho con cientos de inmuebles como capital, y ahora estáis vendiendo otra vez el dinero “prestado” más caro, con lo cual de todas todas, habéis salido ganando siempre.